martes 17 de noviembre de 2009

Análisis: Resident Evil DS

Con motivo del décimo aniversario de la saga, Capcom vuelve con un nuevo remake del clásico, esta vez para la innovadora consola portátil de Nintendo. Antes de retirar cuidadosamente el retractilado (como mandan los cánones), en la portada del juego se nos promete poder disfrutar de la versión completa del Resident Evil original y un nuevo modo de juego (modo "resurrección"), con nuevos retos a los que enfrentarnos. Además de usar la pantalla táctil, también incorpora un modo mutijugador inalámbrico (que requiere un cartucho de juego por consola).

Primer contacto

Al abrir la caja no encontramos ninguna sorpresa. Junto al cartucho, un extenso manual en tres idiomas y los consabidos puntos VIP, advertencias de seguridad y catálogo de juegos.

Una vez insertado el cartucho y encendida la consola, tras pulsar Start el juego nos ofrece unas mínimas opciones antes de comenzar. En cuanto a la configuración, podemos seleccionar la disposición de las funciones de los distintos botones de la consola, el color de la sangre (rojo o verde) y la sensibilidad del micrófono. Ya entrando en materia, podremos comenzar una nueva partida, continuar una partida previamente guardada o jugar en modo multijugador.

El juego

La historia es bien conocida por cualquier amante de los videojuegos que no haya estado de crucero por la Vía Láctea durante los últimos diez años. En Racoon City se están produciendo una serie de muertes extrañas; al parecer, se han encontrado cadáveres mutilados a dentellada limpia. Dos equipos S.T.A.R.S. van a investigar los hechos. Uno de ellos, el equipo Bravo, se estrella mientras viaja en helicóptero a efectuar las pertinentes pesquisas. El equipo Alfa aterriza para prestar ayuda a sus compañeros, pero se encuentra con el helicóptero vacío. Repentinamente, son atacados por una jauría de perros zombies y, a la defensiva, mientras el helicóptero despega huyendo, abandonándolos a su suerte, salen corriendo para buscar refugio en una mansión, de la que deberán escapar... si pueden. Toda esta introducción la podemos contemplar en vídeo, y es idéntica (adaptada a la resolución y el formato de almacenamiento de la DS) a la que ya pudimos contemplar en las versiones de Playstation y Saturn.

Hay dos modos de juego: el clásico y el llamado "resurrección" o "renacimiento" (en el manual de instrucciones se traduce el término "rebirth" de una forma y en el juego de otra). Se diferencian principalmente en la inclusión de algunos nuevos puzzles que pueden resolverse mediante la pantalla táctil y la aparición de un pequeño minijuego que consiste en acuchillar a los zombies que nos acechan mediante el dedo o el stylus, todo ello desde una vista en primera persona. En cualquiera de ellos, podemos elegir con qué personaje queremos actuar entre los dos disponibles: Jill Valentine y Chris Redfield.

La jugabilidad es la clásica de un Resident Evil. Con la cruceta y tres botones seremos capaces de realizar todas las acciones posibles (excepción hecha de los puzzles táctiles). Tendremos un inventario con un número limitado de posiciones y también una cantidad limitada de oportunidades para guardar la partida (empleando los famosos cartuchos de tinta en las no menos conocidas máquinas de escribir). Una vez que nos acostumbremos al manejo de la cruceta (arriba - avanzar, abajo - retroceder, izquierda y derecha - girar el personaje), movernos por la mansión y disparar a los zombies será bastante cómodo. Se agradece que los creadores hayan añadido algunos movimientos no presentes en la versión original, como la posibilidad de girarse rápidamente o la de empuñar el machete y liarnos a cuchilladas.

Los gráficos

Los gráficos son similares en calidad y resolución a los ya vistos en la versión original de Playstation, quizás algo peores especialmente en cuanto a las texturas. Sobre fondos pre-renderizados, se mueven personajes tridimensionales que no desentonan demasiado. De vez en cuando se muestra algún vídeo en CG. No esperemos pasar miedo ni grandes impresiones con este juego (habida cuenta de que concentrarse completamente y aislarse del entorno jugando con una portátil es más complicado si estamos jugando en algún sitio público o concurrido). No obstante, el resultado final visto en la pantalla inferior de la Nintendo DS luce bastante bien. Buen trabajo.

En la pantalla superior contaremos con la inestimable ayuda de un mapa bidimensional de la mansión. Gran acierto, ya que así no perderemos tiempo en consultarlo; de un vistazo estará siempre ahí accesible. Si no somos unos expertos en orientación tridimensional, encontraremos un gran apoyo ahí.

Sonido

Es idéntico al de la versión original. La ambientación sonora es bastante buena (aunque los efectos suenan un poco a lata, no creo que por defecto de la consola sino más bien porque han usado los samples originales). Es destacable el hecho de escuchar hablar a los personajes en ciertas ocasiones. Eso sí, tanto las voces como los diálogos a veces son lamentables, provocando más carcajadas que otra cosa.

Las melodías de fondo que sonarán en momentos especiales cumplen muy bien con su cometido, y nos alertarán ante algún tipo de peligro que se nos avecina.

Multijugador

En principio el juego consta de un modo multijugador competitivo y otro cooperativo, requiriendo un cartucho en cada consola. No he tenido la ocasión de probarlo (principalmente por no disponer de un par de cartuchos).

Conclusión

El juego sorprende más por constatar que se ha podido captar la esencia y la técnica del Resident Evil original en la consola portátil de Nintendo más que por el propio desarrollo del mismo, que está demasiado manido. Tras varios remakes y refritos, va siendo hora de que Capcom se emplee a fondo en crear algún producto más novedoso. Aunque hubiera sido otro Resident Evil, con el mismo motor gráfico pero un argumento totalmente nuevo, ya habría merecido mucho más la pena.

El uso de la pantalla táctil y el micrófono (que nos sirve para apagar velas o hacer el boca a boca a algún compañero) no son lo suficientemente relevantes como para justificar una simple adaptación de un desarrollo (ya acabado y amortizado) a una plataforma hardware más moderna.

En cuanto a su rejugabilidad, una vez que lo acabemos, ya nos costará ponernos a jugar con el otro personaje (y eso que las historias y los finales son distintos). Ni que decir tiene que, si ya hemos jugado y acabado otras versiones del juego, la pereza será mucho mayor. Dispondremos de los típicos extras en forma de armamento o similar, pero no deja de ser volver a repetir la misma experiencia de juego.

Recomendable por un lado para los fanáticos de la saga. Por otro, para los que no la conozcan y se sientan atraídos por este tipo de juego (que no deja de ser una videoaventura con algún toquecillo de acción y suspense). Para los que busquen emociones fuertes, quizás el remake publicado para Gamecube sea más apropiado (claro, que no lo podemos llevar en el bolsillo y jugarlo cuando y donde queramos). Para los nuevos en esto de los videojuegos, puede ser un buen momento para descubrir lo que Resident Evil supuso en su momento y un perfecto aperitivo para lo que está por venir.

Puntuación

  • Jugabilidad: 8/10
  • Originalidad: 3/10
  • Gráficos: 7/10
  • Sonido: 6/10
  • Total: 7/10

lunes 16 de noviembre de 2009

Reactivando el blog

Este año está siendo bastante complicado en cuanto al mantenimiento del blog se refiere. Mucho trabajo, dentro y fuera de casa y, por qué no decirlo, no todas las ganas necesarias para mantener una frecuencia de actualización razonable.

Es cierto que algunas ideas, cosas que veía en Internet, pensamientos personales, que antes plasmaba en el blog, ahora ven la luz en otro tipo de herramientas "sociales" (como Twitter o Facebook) y soy capaz de llegar a más gente, por lo que en ese aspecto, el blog se queda un poco vacío de futuribles temáticas.

No obstante, voy a hacer un esfuerzo para recuperar el ritmo. Para ello, voy a tirar de armario. Tengo guardados unos cuantos artículos, análisis de videojuegos, que escribí hace años para el extinto blog Plastico.tv.

Sí, sé que es un poco rastrero, pero me apetece que dichos textos vuelvan a estar colgados de la Red y, además, me ayudarán a ver que el blog tiene vida y espero que me animen a seguir escribiendo, porque bien es cierto que tengo algunos temas pendientes que tratar (sobre el móvil Android o la moto) y que no me gustaría dejar sin ver la luz.

lunes 5 de octubre de 2009

Android y HTC Dream: Introducción

Para empezar, considero que, a día de hoy, este teléfono no está dirigido al público convencional. Posee un potencial que alguien que le vaya a dar un uso básico no va a tener interés en exprimir y, por ello, en las facetas más básicas hay otros terminales que le sacan ventaja.

El principal inconveniente que le veo, y que fue para mí un punto en contra de su adquisición hasta prácticamente el último momento, es la duración de la batería. El HTC Dream es un teléfono que tendremos que recargar a diario. Es más, si hacemos un uso intensivo de él, probablemente no nos dé ni para un día. Normalmente, lo que querríamos es cargar el teléfono y olvidarnos durante una buena temporada. Mi 6680 aguanta 3 días, y se me antoja una autonomía escasa. Mi antiguo T68i aguantaba prácticamente una semana con un uso habitual de llamadas y mensajería.

El otro inconveniente es la interfaz. Si bien últimamente están proliferando teléfonos con la pantalla táctil (todos a la sombra del iPhone), la mayoría de la gente está acostumbrada a que un teléfono tenga, como poco, las teclas con los diez dígitos, la almohadilla, el asterisco, la tecla verde (descolgar), la tecla roja (colgar) y una tecla de menú con unos cursores para acceder al resto de funciones.

Por último, para sacarle partido a este terminal, es imprescindible hacer uso de la conexión de datos y, por tanto, disponer de una tarifa plana de la misma, si no queremos quedar arruinados cuando venga la factura. Podríamos ir aprovechando las redes WiFi abiertas que encontremos, pero eso ya nos hace depender de un factor externo incontrolable por nosotros, además de que la conexión WiFi consume bastante batería (y en España todavía no están demasiado extendidas).

Por concluir esta breve introducción, y como comentaba en la anterior entrada, no entiendo por qué Movistar no entrega los terminales con la última versión del sistema operativo, ni da la opción de instalarla posteriormente. Por tanto, la actualización "manual" se hace imprescindible si no queremos estar un peldaño por debajo de nuestros amigos de Vodafone en cuanto a funcionalidades se refiere.

martes 29 de septiembre de 2009

Mal nombre para un desaparecido

Parece que últimamente la cosa va de imágenes curiosas. Pero es que este cartel, anunciando la búsqueda de un hombre (asunto del que no pretendo mofarme, vaya por delante), me llamó la atención por el nombre del desaparecido: Ausencio.

Espero que le encuentren pronto y aparezca en buen estado. O que, si ha sido voluntario, no le haya ocurrido nada malo.

sábado 26 de septiembre de 2009

Marido de alquiler

Impresionante documento publicitario que me he encontrado hoy en el parabrisas del coche:

¡MARIDO DE ALQUILER!

NO TE FUNCIONA EL GRIFO, TIENES ROTA LA PERSIANA, LA CISTERNA TE DE (sic) PROBLEMAS, NO TE CIERRA LA PUERTA

¡¡LLAMAME! SUPER ECONÓMICO

Comentario al respecto: "pues no es ese el tipo de servicio que buscaría precisamente en un marido". Pues claro, ni que fuera tan fácil ser un buen esposo. Salvo que las palabras grifo, persiana, cisterna y puerta tengan significados que se me escapan...

martes 1 de septiembre de 2009

Lecturas: La fórmula de Dios

Aprovechando las vacaciones, es un buen momento para ir desatascando la lista de libros pendientes de leer, que ya estaba creciendo demasiado. Éste título, La fórmula de Dios, es el primero de ellos.

  • Autor: José Rodrigues Dos Santos.
  • Año: 2006
  • ISBN: 978-84-672-3294-3

Nuevamente el relato está protagonizado por Tomás Noronha, profesor de Historia y experto en criptoanálisis. Digo nuevamente porque este personaje aparecía en otro libro que leí hace tiempo, El Códice 632. En esta ocasión, el profesor se verá envuelto en una trama cuya finalidad, supuestamente, consiste en descubrir la fórmula de una nueva arma nuclear que Albert Einstein creó por encargo del entonces primer ministro de Israel, Ben Gurion.

Como siempre, la novela reúne todos los ingredientes de la ficción histórica: personajes célebres (el propio Einstein), espionaje internacional, secuestros y un misterio que hay que desentrañar, viajando por varios emplazamientos del globo (Portugal, Egipto, Irán, el Tíbet). Y tampoco podía faltar un poco de tensión sexual entre los protagonistas. La verdad es que, así visto, el relato podría pasar sin problemas por el guión de la próxima película de Indiana Jones. Únicamente, quizás, le faltaría algo más de acción.

Sin embargo, lo que me ha gustado especialmente del libro no es el relato en sí (que, tal y como hemos visto, se ajusta a una receta bastante convencional), ni la forma de contarlo (sin entremezclar tramas, todo muy lineal). Lo verdaderamente interesante es que es un libro que, al exponer ciertas teorías científicas y filosóficas, da que pensar. Intentando no romper el aliciente que pueda suponer emprender su lectura, por debajo de la trama de intriga subyace una interpretación metafísica del Universo, interpretación que pretende estar basada en observaciones y pruebas científicas precisas. No voy a entrar en la corrección o incorrección de la misma, ya que se trata precisamente de eso, de una interpretación. Pero, al menos, se trata de algo que te genera inquietud, cierta desazón, y que invita a la reflexión.

Quizás sea interesante poseer una mínima base de conocimientos de física, aunque pienso que no debería ser un obstáculo ya que, pretendiendo que el protagonista no tiene dichos conocimientos, todos los razonamientos se exponen de una manera bastante didáctica. Y, en cualquier caso, siempre nos queda la trama principal, aunque resulte bastante convencional.

miércoles 12 de agosto de 2009

Instalar Android 1.5 Cupcake en HTC Dream de Movistar

Efectivamente, la foto del teléfono que puse en la entrada anterior corresponde a un HTC Dream, el terminal con sistema operativo Android que comercializa en España la operadora Movistar.

Desde que se anunció su salida, y tras el "fiasco" (para mí) del iPhone, supe que me apetecía hacerme con uno. Normalmente no soy de usar el móvil más que para llamar y enviar mensajes, pero últimamente estoy haciendo uso de otras aplicaciones, como la agenda o el GPS, y para eso, este terminal, mejor dicho, este sistema operativo, viene como anillo al dedo.

En lo sucesivo trataré de ir relatando mi experiencia con Android. Pero, como dicen los anglosajones, "first things first" (lo primero es lo primero), así que vamos a empezar por ver cómo quitarnos del medio la antigua versión de Android que Movistar sigue incorporando en el móvil y actualizar a la versión 1.5, que es la que monta el terminal de la competencia, el HTC Magic de Vodafone.

Una búsqueda en Google me llevó a esta página, http://androidapps.es/2009/05/21/instalar-android-15-cupcake-en-tu-htc-dream-de-telefonica/. Son unos pasos bastante sencillos que, si los seguimos prácticamente al pie de la letra, nos harán terminar con nuestro móvil actualizado.

Como digo, basta seguir los pasos que se indican en dicha página web pero, a modo de resumen, esto es lo que tendremos que hacer:

  • Descargar el SDK de Android para nuestro sistema operativo (Windows, OSX, Linux). En realidad, sólo vamos a necesitar dos cosas: los drivers del teléfono y la utilidad que nos permitirá reiniciarlo (fastboot) con una ROM que cargará desde el ordenador a través del cable USB.
  • Descargar una ROM especial de recuperación, que nos permitirá tanto hacer una copia de seguridad de nuestro móvil como actualizarlo.
  • Descargar la versión de Android 1.5 (Cupcake) que queramos instalar. Hay varias disponibles. Yo he escogido una personalizada que ofrece el autor del tutorial que he seguido. Una vez elegida, instalarla mediante fastboot.
  • Descargar la versión de la radio (lo que sería el firmware correspondiente a Android 1.5, e instalarla mediante fastboot

Y ya sólo nos queda disfrutar de nuestro flamante Android 1.5 en nuestro HTC Dream.

jueves 6 de agosto de 2009

Juguetito