lunes 5 de octubre de 2009

Android y HTC Dream: Introducción

Para empezar, considero que, a día de hoy, este teléfono no está dirigido al público convencional. Posee un potencial que alguien que le vaya a dar un uso básico no va a tener interés en exprimir y, por ello, en las facetas más básicas hay otros terminales que le sacan ventaja.

El principal inconveniente que le veo, y que fue para mí un punto en contra de su adquisición hasta prácticamente el último momento, es la duración de la batería. El HTC Dream es un teléfono que tendremos que recargar a diario. Es más, si hacemos un uso intensivo de él, probablemente no nos dé ni para un día. Normalmente, lo que querríamos es cargar el teléfono y olvidarnos durante una buena temporada. Mi 6680 aguanta 3 días, y se me antoja una autonomía escasa. Mi antiguo T68i aguantaba prácticamente una semana con un uso habitual de llamadas y mensajería.

El otro inconveniente es la interfaz. Si bien últimamente están proliferando teléfonos con la pantalla táctil (todos a la sombra del iPhone), la mayoría de la gente está acostumbrada a que un teléfono tenga, como poco, las teclas con los diez dígitos, la almohadilla, el asterisco, la tecla verde (descolgar), la tecla roja (colgar) y una tecla de menú con unos cursores para acceder al resto de funciones.

Por último, para sacarle partido a este terminal, es imprescindible hacer uso de la conexión de datos y, por tanto, disponer de una tarifa plana de la misma, si no queremos quedar arruinados cuando venga la factura. Podríamos ir aprovechando las redes WiFi abiertas que encontremos, pero eso ya nos hace depender de un factor externo incontrolable por nosotros, además de que la conexión WiFi consume bastante batería (y en España todavía no están demasiado extendidas).

Por concluir esta breve introducción, y como comentaba en la anterior entrada, no entiendo por qué Movistar no entrega los terminales con la última versión del sistema operativo, ni da la opción de instalarla posteriormente. Por tanto, la actualización "manual" se hace imprescindible si no queremos estar un peldaño por debajo de nuestros amigos de Vodafone en cuanto a funcionalidades se refiere.

martes 29 de septiembre de 2009

Mal nombre para un desaparecido

Parece que últimamente la cosa va de imágenes curiosas. Pero es que este cartel, anunciando la búsqueda de un hombre (asunto del que no pretendo mofarme, vaya por delante), me llamó la atención por el nombre del desaparecido: Ausencio.

Espero que le encuentren pronto y aparezca en buen estado. O que, si ha sido voluntario, no le haya ocurrido nada malo.

sábado 26 de septiembre de 2009

Marido de alquiler

Impresionante documento publicitario que me he encontrado hoy en el parabrisas del coche:

¡MARIDO DE ALQUILER!

NO TE FUNCIONA EL GRIFO, TIENES ROTA LA PERSIANA, LA CISTERNA TE DE (sic) PROBLEMAS, NO TE CIERRA LA PUERTA

¡¡LLAMAME! SUPER ECONÓMICO

Comentario al respecto: "pues no es ese el tipo de servicio que buscaría precisamente en un marido". Pues claro, ni que fuera tan fácil ser un buen esposo. Salvo que las palabras grifo, persiana, cisterna y puerta tengan significados que se me escapan...

martes 1 de septiembre de 2009

Lecturas: La fórmula de Dios

Aprovechando las vacaciones, es un buen momento para ir desatascando la lista de libros pendientes de leer, que ya estaba creciendo demasiado. Éste título, La fórmula de Dios, es el primero de ellos.

  • Autor: José Rodrigues Dos Santos.
  • Año: 2006
  • ISBN: 978-84-672-3294-3

Nuevamente el relato está protagonizado por Tomás Noronha, profesor de Historia y experto en criptoanálisis. Digo nuevamente porque este personaje aparecía en otro libro que leí hace tiempo, El Códice 632. En esta ocasión, el profesor se verá envuelto en una trama cuya finalidad, supuestamente, consiste en descubrir la fórmula de una nueva arma nuclear que Albert Einstein creó por encargo del entonces primer ministro de Israel, Ben Gurion.

Como siempre, la novela reúne todos los ingredientes de la ficción histórica: personajes célebres (el propio Einstein), espionaje internacional, secuestros y un misterio que hay que desentrañar, viajando por varios emplazamientos del globo (Portugal, Egipto, Irán, el Tíbet). Y tampoco podía faltar un poco de tensión sexual entre los protagonistas. La verdad es que, así visto, el relato podría pasar sin problemas por el guión de la próxima película de Indiana Jones. Únicamente, quizás, le faltaría algo más de acción.

Sin embargo, lo que me ha gustado especialmente del libro no es el relato en sí (que, tal y como hemos visto, se ajusta a una receta bastante convencional), ni la forma de contarlo (sin entremezclar tramas, todo muy lineal). Lo verdaderamente interesante es que es un libro que, al exponer ciertas teorías científicas y filosóficas, da que pensar. Intentando no romper el aliciente que pueda suponer emprender su lectura, por debajo de la trama de intriga subyace una interpretación metafísica del Universo, interpretación que pretende estar basada en observaciones y pruebas científicas precisas. No voy a entrar en la corrección o incorrección de la misma, ya que se trata precisamente de eso, de una interpretación. Pero, al menos, se trata de algo que te genera inquietud, cierta desazón, y que invita a la reflexión.

Quizás sea interesante poseer una mínima base de conocimientos de física, aunque pienso que no debería ser un obstáculo ya que, pretendiendo que el protagonista no tiene dichos conocimientos, todos los razonamientos se exponen de una manera bastante didáctica. Y, en cualquier caso, siempre nos queda la trama principal, aunque resulte bastante convencional.

miércoles 12 de agosto de 2009

Instalar Android 1.5 Cupcake en HTC Dream de Movistar

Efectivamente, la foto del teléfono que puse en la entrada anterior corresponde a un HTC Dream, el terminal con sistema operativo Android que comercializa en España la operadora Movistar.

Desde que se anunció su salida, y tras el "fiasco" (para mí) del iPhone, supe que me apetecía hacerme con uno. Normalmente no soy de usar el móvil más que para llamar y enviar mensajes, pero últimamente estoy haciendo uso de otras aplicaciones, como la agenda o el GPS, y para eso, este terminal, mejor dicho, este sistema operativo, viene como anillo al dedo.

En lo sucesivo trataré de ir relatando mi experiencia con Android. Pero, como dicen los anglosajones, "first things first" (lo primero es lo primero), así que vamos a empezar por ver cómo quitarnos del medio la antigua versión de Android que Movistar sigue incorporando en el móvil y actualizar a la versión 1.5, que es la que monta el terminal de la competencia, el HTC Magic de Vodafone.

Una búsqueda en Google me llevó a esta página, http://androidapps.es/2009/05/21/instalar-android-15-cupcake-en-tu-htc-dream-de-telefonica/. Son unos pasos bastante sencillos que, si los seguimos prácticamente al pie de la letra, nos harán terminar con nuestro móvil actualizado.

Como digo, basta seguir los pasos que se indican en dicha página web pero, a modo de resumen, esto es lo que tendremos que hacer:

  • Descargar el SDK de Android para nuestro sistema operativo (Windows, OSX, Linux). En realidad, sólo vamos a necesitar dos cosas: los drivers del teléfono y la utilidad que nos permitirá reiniciarlo (fastboot) con una ROM que cargará desde el ordenador a través del cable USB.
  • Descargar una ROM especial de recuperación, que nos permitirá tanto hacer una copia de seguridad de nuestro móvil como actualizarlo.
  • Descargar la versión de Android 1.5 (Cupcake) que queramos instalar. Hay varias disponibles. Yo he escogido una personalizada que ofrece el autor del tutorial que he seguido. Una vez elegida, instalarla mediante fastboot.
  • Descargar la versión de la radio (lo que sería el firmware correspondiente a Android 1.5, e instalarla mediante fastboot

Y ya sólo nos queda disfrutar de nuestro flamante Android 1.5 en nuestro HTC Dream.

jueves 6 de agosto de 2009

Juguetito

sábado 4 de julio de 2009

Receta de Sangría

El sábado pasado estuvimos celebrando un cumpleaños. Me gusta intentar colaborar con algo en las fiestas a las que me invitan. No es que ande muy sobrado de creatividad, así que se me ocurrió que podría comprar para hacer una sangría, y eso hice.

(imagen obtenida de webderecetas.es)

Para cerciorarme, busqué la receta en Wikipedia, pero al final acabé improvisando la compra de los ingredientes. Con la inestimable ayuda de Juanjo nos salió una sangría bastante buena. Está feo que yo lo diga, pero es que no quedó ni una gota. Los ingredientes fueron (con marcas y todo):

  • 3 litros de vino Cumbres de Gredos.
  • 1 litro de zumo de naranja Zumosol.
  • 1,5 litros de limón Schweppes.
  • 1 litro de Martini Rosso.
  • Una bandeja de melocotones.
  • Una bandeja de peras.
  • Un puñado de canela en polvo.
  • Un puñado de azúcar.
  • Cubitos de hielo a discreción.

Lo de los "puñados" es lo que siempre me hace gracia de las recetas. Pero bueno, en este caso, se trata de ir añadiendo a gusto del cosumidor.

Sobraron un cartón de zumo de naranja y una botella de Casera (tenía mis dudas sobre si hacerla con limón o Casera, optando por la primera opción).

miércoles 17 de junio de 2009

Rutas por la sierra de Madrid

Hace unas semanas andaba pensando en algún sitio desde el que se pudieran hacer buenas fotos de la luna llena. Un emplazamiento, preferiblemente en alto, con buenas vistas y la orientación adecuada. Se me ocurrió que un buen lugar podría ser el Mirador Luis Rosales, al que ya he subido en alguna ocasión anterior. Pero necesitaba comprobar la orientación (afortunadamente, si no el chasco podría haber sido tremendo).

Ya metidos en harina, empecé a maquinar, como suele ser habitual en mí, y se me ocurrió que podría ser una buena idea aprovechar la subida para ver amanecer. Así que, allí estaba yo, a las 6 de la mañana, en el aparcamiento de las Dehesas, con mi mochila, mis botas de montaña y un arsenal de linternas y pilas, preparado para el ascenso.

El día ya empezaba a clarear, así que mis ojos se acostumbraron enseguida a la luz ambiente y no fue prácticamente necesario el uso de ninguna iluminación artificial. El único problema es que mi intención era subir por la pista, por la cual hay como una hora de subida a ritmo normal hasta el mirador, y sólo me quedaban tres cuartos de hora hasta amanecer. Así que debía darme prisa.

Todo para "casi nada". Digo esto porque, aunque pude hacer alguna foto interesante, como la que pongo a continuación, según iba subiendo iban creciendo mis sospechas de que, efectivamente, el mirador apunta hacia el sur, y al este hay una pedazo de montaña.

Las 7 de la mañana y mi "punto de observación lunar" había resultado un completo fiasco. Llegados a este punto, sólo podía hacer dos cosas (como casi siempre). Dar media vuelta con las orejas agachadas o seguir hacia adelante. Recordaba que, siguiendo la pista, hacia el Mirador de la Reina, iba a parar al Puerto de la Fuenfría. Quizás desde ahí... Así que, un par de barritas energéticas para el buche y a seguir andando.

Como era de esperar, se confirma el dicho de que "detrás de una montaña, hay otra más alta", porque, por más recovecos que sigue la carretera, la visual hacia el este está vetada en ese punto de la sierra. Llegué a coronar el puerto, donde había unas vacas pastando y me di la vuelta, ya sí, deshaciendo lo andado, camino del aparcamiento.

Si bien la subida había sido totalmente en solitario, ya de bajada me crucé con gente. De hecho, nada más emprender la vuelta, venía un corredor a buen ritmo. Impresionante. Una de las sensaciones más curiosas del día fue llegar al coche y comprobar cómo el aparcamiento se había llenado y la gente estaba preparándose para subir a hacer rutas, cuando yo volvía ya de tres horas de caminata.

Lo bueno de madrugar (tan obscenamente como lo hice aquel día) es que, cuando llevas un buen rato haciendo cosas, todavía es pronto. Ya que estaba con el coche por la zona, decidí subir al Alto del León, sólo por contemplar las vistas y hacer alguna foto.

Parece éste un buen colofón a una mañana en contacto con la naturaleza. Pero no, todavía quedaba lo mejor. Cuando ya volvía por la A6, de vuelta a Madrid, de repente se me cruzó el cable y me dije a mí mismo: "¿por qué no te pasas por Navacerrada? Todavía es pronto". Así que dicho y hecho, me desvié en Villalba y para Navacerrada que me fui.

Una vez allí, decidí llamar por teléfono a mi amigo Miguel para chincharle un poco y, de paso, para preguntarle si el sabía de algún sitio con las características que andaba buscando. Me sugirió subir a la Bola del Mundo. Se ve desde Navacerrada, pero me desaconsejó la subida por dura. Me recomendó hacerla desde Cotos. En principio no tenía ninguna intención de subir, la verdad, pero me acerqué a Cotos para inspeccionar el terreno y dejarlo todo preparado para otra ocasión.

Estando en Cotos recordé que tengo que volver algún día a Rascafría y El Paular, que hace años que no voy, y es un sitio que me gusta. Pero el objetivo de ese día, que era la Bola del Mundo, queda muy lejos desde Cotos (aunque luego me he informado de por dónde va la ruta que lleva hasta allí, y no es para tanto.

De vuelta a Navacerrada, nuevamente se me cruzó el cable (que lo debo de tener bastante tocado, por lo que se ve), aparqué el coche y pensé: "pero si la cima se ve desde aquí, ¿tan dura es la subida?". Ya no tenía barritas (ni hambre), pero compré una botella de agua y tiré para arriba.

La subida no es exagerada, ya que hay una pista de cemento que lleva hasta arriba. Eso sí, yo la encontré a medio camino, ya que de primeras tiré recto por el medio de la montaña, con un par... Y en unos cuarenta minutos estaba en la cima, mojándome con una fina lluvia. Éste es el sitio (al menos uno de ellos) que andaba buscando. Y, por fin, pude dar por finalizadas mis pesquisas.

Ahora sólo queda esperar a otra luna llena, ya que la última coincidió con un fin de semana lluvioso a rabiar (bueno, el que rabié fui yo, sinceramente), para volver a subir a hacer el reportaje fotográfico de rigor. Sé que será complicado, porque las condiciones meteorológicas en la montaña son imprevisibles, pero habrá que intentarlo, más ahora en verano que será más probable que no haga mal tiempo.

Como suele ser habitual, he colgado en Flickr el álbum de fotos de la "aventura".